
Estoy cansado. Hoy nada de escribir, nada de pensar en nada que esté más allá del cigarro que me estoy fumando o la copa que me pienso tomar dentro de unos minutos. El día ha sido largo, intenso. Pero se acaba. Y quiero que sea de la forma más tranquila que sea posible.
Los niños descansan. Unos leen, otros ya duermen. Escucho la música que más me gusta. Una comedia de Jaime de Armiñán en la mesa. La que voy a leer tomando esa copa. El mundo muy quieto, muy donde debe. Y la única preocupación soy yo mismo. Es decir, no hay preocupación.
Les dejo con una de mis canciones preferidas. Si se animan y me acompañan con cigarro y copa serán bienvenidos. El día se acaba. Comienzo yo.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano
Stanley Turrentine -
Salud y que lo goces.
ResponderEliminarQue disfrutes del momento.
ResponderEliminarYo le diría a esa preocupación que se vaya a dormir, que descanse, que mañana será otro día...
Con mi cervecita, a tu salud
ResponderEliminarTal y como está la sociedad, disfrutamos de pocos momentos mágicos, tranquilos. Uno de ellos es, efectivamente, cuando el sol ya se ha ido a dormir, igual que parte de la familia. No hay "bullicio" ni físico ni mental. Entiendo tu disfrute. Esas horas son lo mejor del día (curiosamente noche ya).
ResponderEliminarTema musical precioso.