13/4/09

Nos vemos en el infierno


Incapaz de recordar por la pereza a los que me hicieron daño pienso en los que lo intentan ahora. Son pocos aunque tercos. Procuro no fijarme en lo que hacen. Al fin y al cabo, pronto nos encontraremos en el infierno. Y, además, no hay que temer al que pueda matarte. No. A esos conviene esquivarles hasta donde sea posible. Poco más. 
Los peligrosos son los que pueden vaciarte como ser humano. Son las personas a las que amas las que pueden destrozarte, hacerte añicos. Amar a un hombre o a una mujer sin que te corresponda, pensar que tienes un amigo al lado y sentirte traicionado, un hermano que te olvida o es capaz de discutir por unas monedas. Eso es el fin. Nadie puede con un peso de esa categoría. Con ellos no sirven las huidas, el no hacer aprecio o esconderse tras un vaso de vino.
Los que hicieron daño o lo intentaron ya no están. Forman parte de una bitácora escondida en lo profundo de las bodegas. Aunque intenten presentarse obstinados. No preocupan ni merecen vigilancia ni un mínimo esfuerzo al recordar.
Sin embargo, con los que amas el esfuerzo ha de ser gigantesco. Con ellos y no con los otros. Por eso desplazan a los que llegan con una daga entre los dientes. Oxidada, a punto de romperse en mil pedazos.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano

16 comentarios:

Cacique dijo...

No, no hay q hacer ningún gigantesco esfuerzo. Simplemente, hay que saber amar.

Unknown dijo...

A quien amamos, nosotros mismos abrimos la puerta.

araceli dijo...

Al traicionero ,el olvido,a los nuestros el amor ,sin reservas

Ginebra dijo...

De los que te odian sabes lo que puedes esperar, y lo esperas. Pero no hay que esperar nada de los que amas, sólo hay que amarles sin más, y eso agota.

Edda dijo...

Nadie puede con el peso de la traición, cierto. Ellos, los que te traicionan, son los que enseñan a odiar. Amar es innato, odiar no.

Wara dijo...

Hay gente que te hace tanto daño que inclusa terminas por enfermar. De pronto, un día afortunado, piensas que para vivir tienes que ignorar y olvidar a esa gente. La vida es corta para vivirla arrastrando esos fantasmas. Pero las personas que queremos, las que nos querrán, son parte de las incógnitas de la vida. Quizá sólo haya que querer querer.

Un abrazo.

Señor Werty dijo...

Pues si, la traición es lo peor sobretodo de aquellos de los que no lo esperas.

sau2

Svor dijo...

Uno es vulnerable frente al que ama porque necesita irremediablemente de su amor constante, presente, en vivo y en directo.
Un castillo de naipes se desmorona con un solo y pequeño soplido.

POPY dijo...

Hola G.
Ya de regreso te vuelvo a leer.
Creo que el daño que te hacen quien te quiere es que lo hace sin querer.
Eso quiero pensar.

Un abrazo muy fuerte.

Gabriel Ramírez dijo...

Cacique: ¿Simplemente saber amar? Eso es un esfuerzo gigantesco.
Medea: De par en par. Es de lo que se trata.
Araceli: Exacto. Eso es lo que intenta ventilar en el texto.
Ginebra: Si te toca amar más (siempre hay uno que está en ese puesto) agota hasta el infinito. Hasta que te hace pensar eso que dices. Duro ¿no?
Edda: Amar y odiar forman parte del aprendizaje. La primera difícil, la otra sencilla.
Wara: Sí, l voluntad es importante en este asunto. Querer querer es un esfuerzo que sabemos hacer pocas veces. Nos acomodamos en la inercia del cariño. Cosa bien distinta.
Señor Werty; Bienvenido Werty. Esa es la peor de las puñaladas.
Svor: Hagamos castillos con piedra de cantera. Toca construir.
Popy: ¿Qué tal por Sevilla? No te vi. Una pena.
Pensar eso que dices debe aliviar, pero me huele a chamusquina.

Gracias a todos por los comentarios.

Libre dijo...

Mi amigo Sravi me ha dicho que lea este blog, que he intentado encontrar primero en la EDL y no he podido hallarlo. Luego he encontrado su entrada en el foro explicando que es inexplicable.
Bien, voy a colocarlo a usted en mi blogroll, pero le adelanto que no creo que entienda nada de lo que escribe.

Un abrazo de un amigo americano.

Gabriel Ramírez dijo...

Hola, Joan. Cómo sabía que andabas por aquí...

Scri.Ba dijo...

Con plena sinceridad hoy dejé, (tiré al zafacón) un olvido que me hizo daño.

Hay cosas que llegan a su cima, al tope.

Gracias por tus comentarios.

Gost dijo...

Uno de los mejores escritos tuyos que he leído. Me gusta! Me llega.

Señorita Puri dijo...

un amigo poeta, argentino exiliado, escribió: "Un hombre que no recuerda es un medio ser; pero un hombre que no olvida es un ser y medio."

Yo, opino lo mismo.

Gabriel Ramírez dijo...

Scri. Ba: Haga lo mismo con todos. Al zafacón con ellos.
Gost: Bienvenida a casa, Marga. Te extrañaba.
Señorita Puri: Su amigo poeta sabe que el hombre se construye con ladrillos de todos los colores. Guste o no.