
- Tranquila. Ya verás como todo sale bien. No pienses más en ello.
- Si es que le quiero. No puedo evitarlo. Si fuera capaz me lo quitaría de la cabeza ahora mismo.
- Venga, deja de llorar. Quizás no tengas razón. No sé, es posible que sean imaginaciones tuyas y nada más.
- Sé que está con otra. Son muchos años con él como para no darme cuenta. ¿Qué clase de mujer puede destrozar un matrimonio de esta forma? ¿Quieres saberlo? Una zorra, una mujer sin escrúpulos que quiere ver cómo a todo el mundo le puede pasar lo mismo, que intenta justificar su mierda de vida jodiendo la de los demás.
- Bueno, no creo que tenga que ser así. Eso es generalizar demasiado.
- No lo es. Sólo una papanatas luciendo lazos y calcetines o una puta puede hacer tanto daño. Cuando hables con mi marido cuéntale todo esto.
- ¿No será mejor que se lo digas tú? Y deja de llorar, no te lleva a ningún sitio que sea bueno para ti.
- También le puedes decir que me ha fallado, que es mi gran decepción. Qué fácil es cambiar un mal polvo por toda una vida. Pero claro, yo friego el suelo, lavo sus camisas y llego reventada a casa. Así nadie puede gustar al otro. Por cierto, no te molestes conmigo, pero tanto maquillaje te sienta fatal. Y a nuestra edad ya no podemos esperar milagros. En cualquier momento te cambian por una cara más mona y unas tetas en su sitio.
- Me tengo que ir. Ya te llamaré para saber cómo te encuentras. Dame un beso. Hasta pronto.
Suena la puerta al cerrarse. Agarra una servilleta de papel y se limpia el carrillo izquierdo con fuerza. No le parece suficiente y corre al baño para lavarse la cara.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano


13 comentarios:
Me encanta el final de la historia. Un buen derechazo directo al ojo del lector desprevenido. Magistral. Gabriel, estás en plena forma.
coincido con Carmenneke :)
Lo del derechazo del comentario anterior me ha dejado fuera de lugar, si con lo que nos cuesta leer además nos sentimos agredidos, pues ¡apaga y vámonos!
En cuanto a lo del maquillaje, es que usted tira con bala ¡eh! Está claro, por lo que entiendo, que preferimos nuestra comodidad y rutina de siempre a cualquier otra cosa, incluyendo entre esas cosas a él. Nos encanta estar zarrapastrosas en casa caiga quien caiga, ¿no?
Cuanta imaginación para escribir diariamente, te felicito. Es verdad lo de una puta no vale perder el amor de una vida pero como provocan las desgraciadas, será la naturaleza del hombre o simples pretextos para caer en manos ajenas. Saludos.
Mario.
Carmenneka: Sí, bueno, hago dos o tres mil abdominales al día.
Rocío: Y yo .-)
Isadora: ¿Con balas? Son de fogueo, totalmente inofensivas.
Mario: Gracias por su felicitación. No era mi intención decir en mi texto algo parecido a lo que usted dice en su comentario, pero cada cual saca las conclusiones que quiere.
No me gustaba demasiado esa amiga mediadora-ten calma... y me estaba esperando la aparición cercana del Judas. Genial el intercambio de advertencias: ese maquillaje...
Entonces no entiendo, explicame para entender lo que querías manifestar.
Mario.
Es que no hay nada como una "buena" amiga.......
Wara: No te gustaba su amiga... A la que no le gusta nada de nada es al personaje. :)
Mario: Si lees el resto de comentarios creo que la cosa está más o menos clara ¿no?
Araceli: Sí, todas las mujeres del mundo quisieran tener una igual.
jo, yo es que te leo y me quedo echa polvo.
No me digas eso que dejo de escribir. :)
A cambio con tu blog nos lo pasamos de muerte.
Un beso.
Guauu, que bueno ¡¡De verdad de la buena ..
Me ha encantado. Se ven las caras de las dos. Incluso sus almas se ven. Genial!!
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