
Mi hermano cumpliría hoy cincuenta y dos años.
Me he levantado como cualquier otro día. No lo recordaba. Hace unos años no me lo hubiera perdonado, igual que no me perdonaría sentir el más mínimo remordimiento por olvidar que hoy era su cumpleaños. Ya sufrí todo lo que fui capaz de soportar.
Me parece que es muy sano afirmar que él está muerto, que yo no lo estoy, que por más que me revele contra eso nada va a cambiar. Y no por ello le hurto un gramo del amor que le tengo.
Sí que me hubiera parecido feo no felicitarle. Por eso lo estoy haciendo ahora mismo, dedicándole estas líneas. No se me ocurre una forma diferente, ni mejor, de hacerlo. Escribiendo y escuchando la música que tanto le gustaba.
Pues eso, Antonio, que muchas felicidades.
© Del Texto: Gabriel Ramírez Lozano
Spyro Gyra -






